El viaje de ser artista no se paga por adelantado, sino cuando ya no queda más remedio. Se parte en viaje prematuro de la ciudad a la capital. Luego es necesario cruzar la frontera, porque si uno se detiene no habrá visto nada y será como cualquier joven ignorante del mundo; aunque si continúas desapareces, dejas de ser visto, sólo tú sabes dónde estás, lo que ves y lo que has pagado por esa libertad de visión que posees. A pesar de las leyes, el arte allí producido no podrá ser abolido, sino que estará vigente a lo largo de los siglos.
Fragmento del texto "Perseguir la iconografía del mundo como quien teje una alfombra" (Munich, 2001), de Víctor Mira, perteneciente al catálogo "Víctor Mira - Apología del Éxtasis", publicado por el Gobierno de Aragón en colaboración con la Galería Miguel Marcos (Barcelona-Zaragoza) con motivo de la exposición en el Museo Pablo Serrano (Zaragoza, España), en el año 2002.